
Cerca de 200 niñas y niños de distintas comunidades de Corregidora pasaron la jornada entrenando con nosotros, con el balón en los pies y el escudo de Gallos enfrente. Mientras ellos estaban en la cancha, sus papás tuvieron su propio espacio, con pláticas pensadas para acompañar también lo que sucede fuera de ella.
Así comenzó Ruta Gallos.
El proyecto tiene una meta: recorrer los 18 municipios de Querétaro y acercar el Club a niñas, niños y familias que no necesariamente tienen la oportunidad de convivir todos los días con Gallos. Una parada cada mes, una comunidad diferente y el fútbol como punto de encuentro.
La primera fue en Corregidora, gracias al apoyo del Municipio. La jornada comenzó con una ceremonia encabezada por Emmanuel Macías, gerente de Responsabilidad Social, y Alan Sunderland, senior manager de Marketing de Gallos Blancos.
Después vino el balón.
Las clínicas estuvieron dirigidas por Paolo Yrizar, exfutbolista de Gallos y actual gerente de Filiales, acompañado por profesionales en cada estación. Durante los ejercicios, jugadores de Gallos Blancos estuvieron cerca de las y los pequeños, entrenando, jugando y compartiendo con ellos. Para muchos fue la primera oportunidad de convivir así con alguien que todos los días entrena llevando nuestro escudo.
Y mientras los niños entrenaban, la Ruta también tenía algo preparado para sus papás.
De la mano de Heineken, Fabián Rábago impartió una plática exclusiva sobre Consumo Inteligente, llevando a las familias un mensaje que comienza desde casa y en el que el ejemplo también juega un papel importante. Más tarde, nuestra área de psicología deportiva habló sobre el bienestar emocional de niñas, niños y jóvenes, y sobre el papel que tienen los padres al acompañarlos en el deporte.
En la Ruta Gallos queremos que los niños se lleven una experiencia con el Club, pero también que sus familias regresen a casa con algo que les pueda servir en su día a día.
En esta primera parada hubo además un aliado que hizo posible buena parte de lo que sucedió dentro de la cancha. Skechers acompañó el arranque de Ruta Gallos con balones, casacas e indumentaria para desarrollar las clínicas, además de preparar regalos para los pequeños al finalizar la jornada.
Que Skechers y Heineken hayan decidido acompañarnos desde la primera parada y llevar sus marcas hasta las comunidades habla de la confianza en un proyecto que apenas comienza, pero que quiere recorrer todo Querétaro.
Detrás de la Ruta hay una meta muy clara: generar arraigo. Que una niña o un niño, sin importar en qué municipio viva o si alguna vez ha pisado el Estadio Corregidora, pueda sentir que Gallos también es suyo.
Corregidora fue la primera parada.
El próximo mes, Ruta Gallos sigue su camino.